"La vida es injusta"... Eso mismo es lo que le dije a Belinda cuando lloraba desconsolada por la devastadora y prematura muerte de Nuri.
No tengo palabras para describir la rabia, la impotencia y el vacío interior que sentimos cuando se nos muere un ser querido. No hay palabras de consuelo ni frases mágicas que nos hagan sentir mejor.
Creo que una buena manera de consolar a alguien, o almenos intentarlo, es lo que mi madre hizo en su día cuendo murió mi abuelo y no había forma humana de que cesara mi llanto: abrazar de verdad a esa persona y dejarla llorar...
Eso mismo fue lo que yo hice con ella: abrazarla de verdad, fuertemente, con muchísimo cariño y dejar que llorara y se desahogara... Se me pone la piel de gallina sólo de pensarlo...
Un abrazo hecho desde el corazón se siente, te va quemando por dentro y es, en algunos momentos de nuestras vidas, como la droga que el adicto necesita para calmar su ansiedad.
"Si cariño, la vida es injusta pero la vida también está llena de colores bonitos; sólo hay que estar atentos para descubrirlos"- le decía a una desconsolada Beli.
No podemos permitirnos el malgastar nuestras energias en las injusticias de nuestras vidas y de la vida en general porque no nos quedaran fuerzas para descubrir lo emocionante que es ir descubriendo ésos colores bonitos. Sin embargo y haciendo honor a nuestra calidad de personas humanas y muchas veces "masocas", nos es inevitable el no pensar en la injusticia de nuestras vidas.
Así pues, repartamos nuestra energía en ambas cosas, aprendamos de lo bueno y lo malo y quedémonos con lo mejor!
La injusticia de la vida ha sido la muerte por un fatal accidente de nuestra amiga Nuri pero lo más "bonito" de todo ello es la gran suerte que hemos tenido todos aquellos que la conocieron en vida en compartir con ella ésos pequeños pero grandes momentos de nuestra, a veces, injusta vida.
Dedicado a todos nosotros y muy especialmente a Nuri (D.E.P.)
Fdo. Gea (Elia B. García)
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precioso, elia. Como de costumbre, otro texto brutal. Es una gran verdad, ha sido una muerte injusta y, en realidad, la misma vida es injusta.
ResponderEliminarEso empeora las cosas, porque, al estar rodeados de injusticia, deberíamos estar acostumbrados a ella, y no es así.
Seguimos esperando algo bueno del mundo en el que vivimos, pero no tenemos en cuenta, quizá, que lo mejor que jamás conoceremos va a salir de nosotros mismos y de aquellos con los que hemos establecido un vínculo especial.
Descanse en paz.
Uno nunca se acostumbra a las injusticias... Yo a día de hoy aún sigo sin acostumbrarme después de todo lo que ha llovido en mi vida porque quizás es una manera que tenemos de autodefensa para ponernos las pilas y echarle un par de cojones al asunto y eso es algo muy bueno porque el día que alguien se acostumbre a ésas injusticias de la vida va a convertirse en un eterno desgraciado sin ilusión ni esperanza alguna.
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