domingo, 19 de septiembre de 2010

RECORDAR PARA NO OLVIDAR

El cerebro es el tesoro más valioso que tenemos las personas porque en él se guardan todos nuestros recuerdos. Es como el disco duro de un ordenador lleno de archivos dentro de carpetas guardadas en una carpeta aún mayor de nombre MI VIDA.

Podemos acceder a nuestros recuerdos pasados y no tan pasados, podemos retroceder en el tiempo y volver a revivir con el pensamiento momentos ya vividos y lo más importante para mí: puedo volver a estar con aquella persona a la que tanto quise pero que ya no está conmigo.

Tenemos buenos y malos recuerdos, otros que queremos olvidar, otros que no podemos olvidar aunque queramos, otros que nos cuesta recordar y otros que los tenemos reprimidos, aislados en un rinconcito porque duelen demasiado. Pero esto último ya es otra historia más compleja…

Desde hace una temporada que le estoy dando vueltas al tema de nuestra “memoria histórica”. Es de sobras conocido por los que me conocen (valga la redundancia) mi afición a comerme el tarro; qué se le va hacer, soy una mujer con muchas inquietudes, incertidumbres, dudas y preguntas por doquier. Esta vez me preocupa el hecho de que algún día me entre un virus en mi disco duro y sea incapaz de acceder a él. Me aterra la idea de pensar que puedo olvidar que tengo recuerdos porque ello significaría perder mi yo consciente. No quiero ni imaginar lo que sería no reconocer a los míos y menos aún que llegara un día que fuera a darle un beso a mi madre y me dijera: No sé quién eres. Nos conocemos de algo?

Desafortunadamente es imposible saber a qué vamos a tener que hacer frente o si vamos a padecer algo… La vida da tantas vueltas…

Lo que a priori me dejó un vacio interior brutal, una tristeza inmensa y una preocupación inútil (para qué preocuparse de algo que quizás no ocurra), acabó por dejarme un sabor agridulce al pensar que pase lo que pase, voy a aprovechar cada minuto con aquellos a los que quiero y me quieren y me voy a llenar de recuerdos suyos, míos, nuestros…

Por eso y por mucho más CARPE DIEM. Porque las personas vienen y van, vuelven o se van para siempre pero nuestros recuerdos siempre estarán presentes en nosotros aunque no seamos conscientes de ello y en su defecto también tendremos presentes a aquéllos que ya no siguen con nosotros.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

DESTRUYENDO VIEJOS FANTASMAS

No te rindas...lucha! Es inútil, no me escucha, ni siquiera me oye... Me siento impotente porque no puedo hacer nada. Acéptalo y vive con ello o lucha inútilmente hasta agotar energías. Qué hago? Lo primero. No puedo. Jódete y no te quejes; tú misma...

En el pasado odiado hasta lo más profundo de mi corazón y ahora, en el presente, siento lástima por tí. Cómo se ven las cosas desde el otro lado? A qué duele? Te lo dije una vez: siembra y recojerás! La cosecha no es de su agrado? Haberla cuidado mejor. Tienes el resultado de lo que te has currado estos años. Ahora me pides ayuda? No la vas a tener. No es una venganza por todos estos años de desprecios y vejaciones...no, no... Para qué? Pagué un precio muy caro por todo ello y ya he saldado todas mis cuentas. Estoy en paz y lo he hecho sin tu ayuda.

Tu, que siempre has presumido de riqueza material, ésa que lo compra todo y a todos, de qué te sirve ahora? Estás solo y solo acabarás... The End... Sabes que lo has hecho como el culo y quieres arreglarlo pero ya es demasiado tarde. Te he dado en 28 años muchas oportunidades y lo único que he recibido a cambio es... NADA.

Ya no te deseo ningún mal. Hace ya mucho tiempo que comprendí que lo único que recibía a cambio era envenenarme a pasos agigantados y consumirme por una causa perdida.

Ya ves cómo cambian las cosas, los giros que da la vida y cómo se intercambian los roles. Te lo has buscado tu solito. Apechuga con ello como yo lo hice en su día. Buena suerte!

No soy rica como tú pero puedo decir que tengo almenos una persona que sufre cuando yo sufro, se alegra por mí y me quiere incondicionalmente. Me dio la vida y parte de la suya. Sí, ésa persona a la que intentastes destruir y al no conseguirlo me utilizastes a mí para poder conseguirlo. Lo siento. Tu ego y tu prepotencia te jugaron una mala pasada.

Ésa es la muerte que lloraré, que se llevará una parte importante de mí. Pero la recordaré por el resto de mis días y aunque no esté conmigo siempre recordaré y tendré muy presente en mi corazón y en mi primer pensamiento del día que gracias a ella estoy aquí y sigo aquí.

Se me olvidaba: gracias por el esperma xD